jueves. 23.05.2024

El representante especial de Naciones Unidas para Sudán, Volker Perthes, ha confirmado este domingo las muertes de tres empleados del Programa Mundial de Alimentos (PMA) durante los combates entre el Ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) que comenzaron este pasado sábado en la capital y varios puntos del país. Otros dos trabajadores han resultado heridos de gravedad, ha confirmado después la directora ejecutiva del PMA, Cindy McCain.

En un comunicado anexo, la propia agencia de la ONU ha confirmado la suspensión total de sus operaciones en el país, donde más de un tercio de la población, unos 15 millones de personas, incluidos los refugiados, sufren una inseguridad alimentaria aguda. Aproximadamente tres millones de personas siguen desplazadas por la crisis.

Los humanitarios trabajaban en la localidad de Kabkabiya, en el estado de Darfur del Norte, en el oeste del país, y fallecieron el sábado "mientras cumplían con su trabajo" para asistir a la población de la región, una de las más pobres del país. Horas antes, la agencia Bloomberg ya había informado de la muerte de tres empleados de la ONU, según un informe interno, pero no había identificado la organización para la que trabajaban.

El también jefe de la Misión Integrada de Asistencia para la Transición de las Naciones Unidas (UNITAMS) ha tomado nota, además, de informaciones sobre impactos de proyectiles en las instalaciones de la ONU así como de saqueos en varias zonas de Darfur.

De hecho, el PMA ha confirmado que, en un incidente separado, un avión del Servicio Aéreo Humanitario de Naciones Unidas (UNHAS) administrada por el PMA también "sufrió daños significativos en el aeropuerto internacional de Jartum" durante un intercambio de disparos el 15 de abril, "lo que afectó gravemente la capacidad del PMA para trasladar a los trabajadores humanitarios y la ayuda dentro del país". Dada la situación, el PMA "se ve obligado a detener temporalmente todas las operaciones en Sudán". A pesar del compromiso adquirido con la población del país, "no podemos hacer nuestro trabajo de salvar vidas si no se garantiza la seguridad de nuestros equipos y socios", añade.

Perthes recuerda que "la seguridad del personal y los contratistas es primordial, y cuando ocurren incidentes como estos, son las mujeres, los hombres y los niños que necesitan asistencia desesperadamente los que más sufren". "Insto a todas las partes a respetar sus obligaciones internacionales, incluso para garantizar la seguridad de las Naciones Unidas y todo el personal humanitario y respetar la integridad de las instalaciones y sus activos", ha añadido antes de remachar que "los trabajadores humanitarios no son un objetivo".

Según un informe reciente publicado por el PMA, el 34% de los hogares están clasificados como "inseguros" en materia de alimentación durante el primer trimestre de 2022 en Sudán del Sur. Dicha condición existe en los 18 estados de Sudán y ha empeorado en 16 de ellos. Además, las diez localidades más afectadas se encuentran en Darfur, que ha sido devastada por casi dos décadas de prolongado conflicto y desplazamiento.

El PMA suspende operaciones en Sudán tras confirmar tres empleados muertos