domingo. 03.07.2022

Todas las miradas en Yemen se dirigen al sueco Hans Grundberg

Antonio Guterres ha elegido al diplomático europeo para ser el nuevo enviado de la ONU a un país devastado por la guerra
El diplomático sueco Hans Grundberg. (Fuente externa)
El diplomático sueco Hans Grundberg. (Fuente externa)

El sueco Hans Grundberg se perfila como el encargado de intentar reconducir el devastador conflicto que sufre Yemen desde 2014 tras anunciar el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, que lo ha elegido para ser el nuevo enviado especial de la ONU a Yemen.

Aunque todavía no se ha producido su nombramiento formal, lo que se espera que se produzca a corto plazo, todas las miradas se dirigen ya a Grundberg, que es un buen conocedor del país ya que, además de especialista en Oriente Medio, es embajador de la Unión Europea (UE) en Yemen desde 2019.

La elección del diplomático sueco, que Guterres ya ha dado a conocer a los 15 estados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, se ha producido tras reconocer quien hasta ahora ha sido el enviado especial en Yemen, el británico Martin Griffiths, que sus esfuerzos para poner fin a años de guerra en Yemen habían fracasado, expresando su "profundo pesar" por no haber hecho más progresos durante sus tres años en el cargo.

Griffiths fue nombrado en mayo secretario general adjunto del organismo mundial para asuntos humanitarios.

El conflicto estalló en Yemen en 2014 cuando los insurgentes hutíes se apoderaron de la capital, Saná, lo que provocó una intervención militar liderada por Arabia Saudita para apuntalar al gobierno al año siguiente.

Alrededor del 80 por ciento de los yemeníes dependen ahora de la ayuda de la ONU y la guerra también ha desplazado a millones de personas.

Oxfam, movimiento mundial con el objetivo de poner fin a la injusticia de la pobreza, ha alertado de los peligros de las operaciones militares en Yemen. Según la organización, la guerra que sufre el país amenaza con provocar un desastre humanitario sin precedentes

Asegura que el país puede ir a peor ya que se encuentra devastado por la guerra civil, lo que ha llevado a su población a "la peor crisis humanitaria del mundo".

Según las Naciones Unidas, 24 millones de yemeníes, lo que supone más de dos tercios de sus 30 millones de habitantes, necesitan asistencia humanitaria urgente ya que muchos de ellos están al borde de la hambruna.

El conflicto que sufre el país enfrenta al gobierno reconocido internacionalmente, apoyado por la Coalición por la Legitimidad en Yemen, y las milicias hutíes, respaldadas por Irán.

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