domingo. 25.02.2024

Desde las montañas de Asia Central hasta las profundidades del Océano Indico, a 10.000 kilómetros de distancia, continúa la búsqueda del vuelo desaparecido de las aerolíneas de Malasia que cubría el trayecto entre Kuala Lumpur y Pekín con 239 personas a bordo. Barajándose la hipótesis de un secuestro porque el avión cortó sus transmisiones de forma intencionada y cambió su rumbo durante varias horas, el rastreo se ha extendido a 26 países tan distintos y distantes como Kazajstán, Pakistán, Birmania y Australia, según informa ABC.es .

A tenor de su última localización, detectada por un satélite gracias a las señales que el aparato enviaba automáticamente, el vuelo MH 370 habría seguido un corredor aéreo al norte de Tailandia que comunica con el Mar Caspio u otro al sur que se adentra en el Océano Indico. Los expertos consideran que esta segunda ruta es más probable porque algún radar lo habría detectado en su trayecto hacia Asia Central.

Pero el periódico «New Straits Times», al que se le suponen buenas fuentes porque está controlado por el Gobierno malasio, publicaba ayer que el avión voló por debajo de los 5.000 pies (1.524 metros) para evitar el radar. Una estrategia de «encubrimiento» similar a la de los cazas de combate en operaciones militares, pero muy peligrosa para un aparato tan grande y pesado como el Boeing 777-200ER de Malaysia Airlines, que además le habría hecho consumir más combustible que si navegara a mayor altitud. Citando a técnicos de la investigación, el mencionado diario informaba también de que el avión se habría aprovechado de las concurridas rutas aéreas de la Bahía de Bengala para pasar desapercibido ante los radares, que lo habrían visto como un vuelo más de una línea comercial. De hecho, ni Indonesia, ni Birmania (Myanmar), ni Tailandia, ni la India ni Pakistán, que estaban en su supuesta trayectoria, lo detectaron en sus pantallas. En Asia Central, tampoco tuvieron rastro del mismo ni Kazajstán ni Kirguizistán, y hasta los talibanes afganos aseguraron que no tenían nada que ver con su desaparición.

Con dos aviones de vigilancia P-3C, Australia se encarga de peinar el Océano Indico, que tiene una profundidad media de cuatro kilómetros y está poco cubierto por los radares. Para ayudar en el rastreo, Estados Unidos enviaba a Perth, al oeste de Australia, su más avanzado avión de vigilancia marítima, el P-8A Poseidón.

Ante la posibilidad de que el vuelo MH 370 haya sido secuestrado, la investigación también se centra en aeropuertos abandonados de la zona con pistas lo suficientemente largas como para que pueda aterrizar un 777. «El hecho de que no hubiera señal de emergencia, ni petición de rescate ni reivindicación, indica que siempre hay esperanza», confió el ministro de Transportes de Malasia, Hishammuddin Hussein.

Al igual que él, los familiares de los pasajeros desaparecidos se aferran a su deseo de que el avión no se haya estrellado y que sus seres queridos sigan con vida. Más de una semana después sin saber nada del vuelo perdido, la hipótesis del secuestro les da esperanzas, aunque nadie lo haya reivindicado ni pedido un rescate. «Es realmente la mejor información que hemos tenido en todo este tiempo», señaló al periódico «China Daily» la tía de un pasajero en el Hotel Metropark Lido de Pekín, donde la aerolínea ha alojado a los afligidos parientes. «Lo que queremos oír es que nuestros parientes están a salvo», dijo la mujer, procedente de Shenyang, la capital de la provincia septentrional de Liaoning. A su juicio, la hipótesis del secuestro «nos da cierta esperanza» porque, como apuntó otra familia al citado diario, «esa noticia es mucho mejor que escuchar que han encontrado los restos del accidente».

Pero los expertos creen que el avión ha caído al Océano Indico al quedarse sin combustible, ya que el comandante no pidió antes de despegar una reserva adicional más allá de los 45 minutos de queroseno que tenía en caso de emergencia. En principio, el aparato disponía de una autonomía de ocho horas de vuelo, pero pudo haber gastado antes su combustible al volar a menor altitud, donde la presión del aire es mayor.

Para averiguar si el vuelo MH 370 fue secuestrado, la Policía de Malasia investiga a los pasajeros y a la tripulación, incluyendo a los dos pilotos, cuyos domicilios fueron registrados el fin de semana. Tampoco se descarta que alguno de ellos estrellara el avión al suicidarse. Como pista, los agentes solo cuentan con las últimas e informales palabras del copiloto: «De acuerdo, buenas noches». Pero, siguiendo con la confusión, no está claro si las dijo antes o después de que alguien cortara las transmisiones para desaparecer del radar.

Buscan al avión malasio desaparecido en aeródromos abandonados
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