Después de haber sido rechazado el tratamiento en Nigeria debido a la extrema gravedad en que se encontraba, una mujer de 37 años, Victoria Odita, encontró su salvación en el Hospital de Ras Al Khaimah.
La mujer fue trasladada al hospital con los intestinos colgando de su cuerpo y grave peligro para su vida debido a la crítica situación de su enfermedad.
Tras cuatro años de continua hinchazón abdominal, poco después de su tercer parto, la mujer sufrió una hernia incisional en la región infraumbilical. La inflamación y las molestias aumentaron sobremanera a raíz de su cuarto embarazo hace seis meses. La aparición de hernias durante la gestación son frecuentes ya que se deben a la presión que ejerce el bebé en el útero.
Aunque tras cuatro cesáreas es normal que las paredes abdominales queden debilitadas y haya propensión a este tipo de situaciones, la peligrosidad de esta mujer residía en el descenso del bombeo cardíaco que era sólo de un 25%, cuando en una persona normal debería ser de 60%.
Se trataba de un caso de alto riesgo y un desafío para cualquier equipo quirúrgico, que fue tratado con éxito rotundo en el Hospital de RAK. El Dr. Parvez Ahmed, cirujano del Hospital, comentó que para solucionar el problema se le colocó una malla para reparar la hernia incisional y aliviar así los síntomas.