domingo. 23.06.2024

Un tribunal británico estableció este jueves un acuerdo de divorcio de 53 millones de libras (62 millones de euros o  69 millones de dólares) a una ex modelo que había exigido 196 millones de libras a su marido multimillonario saudí, que incluía sólo un millón al año para ropa.

Los abogados de nacionalidad estadounidense de Christina Estrada, de 54 años, manifestaron que el acuerdo total ascendió a 75 millones de libras esterlinas, incluyendo el valor de sus activos existentes. La mujer había pedido 196 millones de libras a su marido de 61 años, Sheikh Walid Juffali, neurólogo, empresario y príncipe que se casó con otra, sin consentimiento de Estrada. 

Christina Estrada explicó los motivos por lo que no aceptó un ofrecimiento inicial de 37 millones de libras. "Fui modelo internacional. He vivido este tipo de vida. Es a lo que estoy acostumbrada”, declaró frente al Tribunal Supremo de Londres tras detallar que su presupuesto en ropa es de “40.000 libras, para los abrigos de piel, unas 109.000 para vestidos de alta costura y 21.000 libras más para los zapatos de temporada”.

El presupuesto en ropa, redondeando, supera el millón de libras anual.

La mujer contó también que tuvo que abandonar su ocupada vida para buscar por sí misma un alojamiento aceptable. Está en Eaton Square y entre los 55 millones que cuesta y los 6,5 millones que tendría que invertir en decoración, el presupuesto en vivienda, ya le ha dicho al juez, se le pone en unos 60 millones de libras esterlinas. Añadió 4,4 millones para una casa de campo en Henley-on-Thames, así como 495.000 libras para cinco coches.

Según informa el diario Khaleej Times, Juffali es enfermo terminal de cáncer y se somete a tratamiento en Suiza. Se divorció de Estrada bajo la ley islámica sin su conocimiento y se casó con una modelo libanesa de 25 años en 2012.

Londres es conocida como la capital del divorcio del mundo y es particularmente atractiva para las esposas porque las pensiones acordadas resultan ser más sustanciosas que en otras partes del mundo.

Miles de chinos ricos, rusos, estadounidenses y europeos, muchos de los cuales trabajan en la City del distrito financiero de Londres o tienen propiedad en el Reino Unido, terminan su matrimonio ante jueces ingleses.

El divorcio de la modelo del millón de libras en ropa y el príncipe de Arabia Saudita