sábado. 13.04.2024

La policía malasia arrestó a Hassan Al Kontar, un sirio que lleva más de medio año varado en el aeropuerto de Kuala Kumpur, y lo pondrá a disposición de las autoridades de inmigración para deportarlo a su país, informó este martes la prensa local.

El director general de Inmigración, Mustafar Ali, dijo que Al Kontar fue detenido el lunes por permanecer en una zona prohibida de la terminal 2 del aeropuerto, donde el sirio se encuentra desde marzo sin poder salir por no tener un visado.

"Los pasajeros con tarjeta de embarque están en la zona de embarque para subir a un avión. Esta persona no hizo esto, se quedó en una zona prohibida y las autoridades tuvieron que tomar las medidas necesarias", dijo Mustafar según el diario The Star.

Mustafar añadió que una vez la policía termine de interrogarle será llevado al departamento de Inmigración y que este se pondrá en contacto con la Embajada siria para facilitar su deportación.

Hassan Al Kontar, de 36 años y miembro de la minoría drusa, reservó un vuelo a Camboya el 7 de marzo, pero las autoridades camboyanas le impidieron la entrada y fue expulsado de vuelta al aeropuerto de Kuala Lumpur.

"No tengo enemigos en Siria. Los dos bandos son mis hermanos. Los dos son sirios. La guerra no es la solución. No puedo tomar parte de esa máquina de matar", relató en marzo de este año Al Kontar, asegurando que la Embajada siria respondió denegando la renovación de su pasaporte en 2012, lo que le hizo perder el permiso de trabajo en Emiratos y le llevó a la clandestinidad. 

Su intención entonces era intentar llegar a Ecuador, país signatario de la Convención para los Refugiados de 1951 donde podía viajar sin necesidad de visado y quería pedir asilo político.

Al Kontar trabajó entre 2006 y 2017 en Emiratos Árabes Unidos, pero problemas con su pasaporte y permisos le forzaron a volar a Malasia con un visado de turista de tres meses.

El ciudadano sirio afirmó que no quiere volver a su país, sumido en una guerra civil desde 2011, y que teme ser detenido en suelo sirio por haber rechazado prestar el servicio militar.

Un grupo de voluntarios canadienses presentó una petición a su Gobierno para que acogiera al sirio como refugiado pero el proceso administrativo dura 26 meses.

Malasia no es signatario de la Convención para los Refugiados por lo que no puede ofrecerle ningún permiso de residencia que le permita trabajar legalmente.

Malasia detiene al sirio atrapado en el aeropuerto para deportarlo
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