martes. 16.08.2022

La misionera costarricense y su entrega a los niños en África

Su orfanato cuida de menores desde su nacimiento hasta los 18 años que no tienen familia o están en situación de riesgo extremo

La historia de solidaridad de Casa Emanuel se remonta al año 1993, cuando Isabel Johanning Mora, odontóloga y misionera costarricense, decidió viajar a Guinea Bissau, África Occidental, con el propósito de ayudar con su profesión a las personas pobres de este país y al mismo tiempo predicarles con el amor.

Mientras desarrollaba su tarea, llegó a la vida de Isabel, Mariama, una bebé de 7 meses de edad, pero con solo 1.500 gramos de peso. Severamente desnutrida y con sarna, las posibilidades de sobrevivir no eran muchas. Sin embargo, Mariama sobrevivió y se convirtió en el símbolo de la misericordia de Dios para los niños y niñas huérfanos de Guiné Bissau, pues ella sería la primera niña de los muchos más que llegarían a formar parte, a lo largo de los años, de lo que sería la gran familia Casa Emanuel. 

A finales de junio de 1998, Guinea Bissau se enfrentó en una guerra civil que costó la vida de cientos de personas. Los extranjeros abandonaron prontamente el país así como los nacionales que tuvieron posibilidad de hacerlo. lsabel también tenía la oportunidad de ser evacuada, eso sí, sin los nueve niños que para entonces ya tenía.

Pese al grave riesgo de muerte que corrían, decidieron quedarse y confiar en lo que Dios les tuviera destinado. Y el milagro aconteció. En medio de bombardeos constantes que destruían todo a su paso, ella y sus hijos adoptivos fueron contactados por reporteros de la Televisión Portuguesa, RTP y gracias a su mediación se logró la ayuda necesaria para ser embarcados en fragatas que los llevarían sanos y salvos hasta Portugal. En este país, encontraron refugio en la Casa de Misericordia de la Ciudad de Barreiro.

Casi un año más tarde, en 1999, en una operación de movilización, lograron regresar a Guinea Bissau a continuar con su trabajo. En poco tiempo el número de niños fue creciendo y junto con ellos los retos por enfrentar, tal como la falta de una casa adecuada para los niños, un pozo de agua, un generador de electricidad, entre otros; necesidades que, poco a poco, se han ido solventando una por una.

Hoy, la Asociación Orfanato Casa Emanuel  es una institución en la cuidad de Bissau, en Guinea Bissau, el quinto país más pobre del mundo. Trabajan en áreas de gran dificultad en el país, como son la salud, educación y en el cuidado de niños huérfanos o en situación de riesgo. 

Su Hospital, que presta especial atención a la pediatría e obstetricia, atiende 70 personas aproximadamente todos los días. La mortalidad materna e infantil en el período de embarazo y bebés prematuros en el país es una de las mayores del mundo. 

Su Escuela que atiende desde el jardín infantil hasta el último año escolar, tiene aproximadamente 680 alumnos. El país tiene un déifcit educacional muy grande y su tasa de analfabetismo  es una de las mayores de la África.

Su orfanato, cuida de niños que tienen entre 0 a 18 años de edad, que son huérfanos o estaban en situación de riesgo extremo y desarrollan su labor en tres casas, el Lar na Afia, para niños de hasta ocho años y niñas de todas las edades, el Lar de Abissalanka para niños de 9 hasta 17 años, y la Casa de Salida, esta es para chicos de entre 8 e 17 años, a los que ayudan en la reinserción a la sociedad. Tienen en proyecto una nueva casa, el  Casulo, solamente para niños discapacitados. 

En la actualidad tienen 119 niños en el orfanato, pero la voluntad es poder cuidar de cuidar de muchos más que por motivos estructurales, no pueden acoger. Así mismo cuentan con la ayuda de personas solidarias, pero precisan de personas que apadrinen a sus niños y cuidar mejor de cada uno de ellos, por ello animan a los que puedan venir a formar parte de esta labor social y ayudar a los niños de Guinea Bissau.

Correo electrónico: [email protected]

Site: www.casaemanuel.org

Facebook: CASA EMANUEL

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