jueves. 25.07.2024

La familia de un niño indio de ocho años exige respuestas tras su repentina muerte en el campus de una escuela en la zona de Muwaileh de Sharjah.

Rashid Yasar, un estudiante de primer grado, falleció el 11 de marzo, el primer día de Ramadán, poco después de llegar a la escuela sobre las 7.00 horas.

Un informe forense de la Policía de Sharjah indicó que Rashid sufrió un hematoma en el lado izquierdo de la cara que se extendía hasta la ceja, hemorragia interna debajo del cuero cabelludo, una fractura en el pómulo izquierdo, hinchazón severa y múltiples puntos hemorrágicos en el núcleo del cerebro, junto con hemorragia traumática en la superficie del cerebro.

La autopsia reveló que la lesión en la cabeza provocó una conmoción cerebral grave, lo que resultó en una hinchazón significativa y múltiples puntos de sangrado en el núcleo del cerebro.

Las imágenes de las cámaras de seguridad de la escuela mostraban a Rashid siendo objeto de burlas por parte de algunos niños mientras caminaba hacia el área de reunión. Un niño pequeño lo pateó juguetonamente dos veces. En la siguiente imagen, se ve a cuatro niños corriendo detrás de él y, unos segundos después, Rashid se cae y golpea el suelo. Los momentos críticos que conducen a su caída no fueron capturadas por las cámaras de seguridad, lo que deja un vacío en la secuencia del suceso.

Los padres y abuelos de Rashid denuncian que éste fue atacado y acosado durante esos segundos desaparecidos. “No descansaremos hasta saber qué le pasó a mi querido hijo”, dijo su padre, Habib Yasar, al diario Khaleej Times.

Habib, de 34 años, que también tiene un hijo menor de unos tres años, ha solicitado ayuda del Consulado de la India y ha exigido que se tomen medidas contra la escuela por no proteger a su hijo. “Se supone que una escuela es como un segundo hogar, pero no se hizo cargo de mi hijo, que fue víctima de acoso escolar en sus instalaciones”, escribió en una carta al cónsul general de la India. “Hemos perdido a un ser querido y no queremos que otros niños se enfrenten a la misma situación".

Respuesta del colegio

Sin embargo, la escuela negó las acusaciones de acoso en una respuesta por correo electrónico al diario. “Compartimos con la familia la agonía por la repentina pérdida, pero las acusaciones demuestran una tergiversación indebida de los hechos”, dijo el director de la escuela. El colegio se negó a explicar por qué Rashid no fue acompañado por una niñera desde el autobús hasta el aula y por qué no había una cámara de circuito cerrado de televisión en el área de reunión para capturar los críticos momentos finales de la vida de Rashid. Tampoco se abordó por qué no se celebró una reunión de condolencias ni de oración por el fallecido, y por qué no se informó a los padres de sus compañeros de clase del incidente. “No estamos en condiciones de responder a sus preguntas en este momento debido a las investigaciones pendientes con las autoridades”, agregó el director. El nombre de la escuela no se reveló debido a la investigación en curso.

Habib describió a su hijo como un niño feliz, alegre y saludable, sin antecedentes de problemas médicos, travesuras ni violencia. “La última vez que lo vimos con vida fue cuando entraba en el autobús escolar a las 6.30 de la mañana de esa fatídica mañana, con la esperanza de pasar un día increíble en la escuela. ¿Quién habría pensado que recibiríamos una llamada de la escuela después de una hora diciendo que se había desmayado?”, se lamentó.

En un primer momento, llevaron a Rashid a la clínica del colegio y a sus padres les informaron de que se había desmayado. De camino al campus, recibieron otra llamada y les dijeron que el niño "no tenía latidos cardíacos y había sido trasladado al hospital de Qasimiya". En el hospital los médicos intentaron reanimarlo durante 45 minutos, pero lo declararon muerto.

Una familia denuncia la muerte de su hijo en un colegio de Sharjah