domingo. 24.05.2026
Emiratos Árabes Unidos (EAU) conservó su calificación crediticia a largo plazo de AA-, una de las más altas otorgadas por Fitch Ratings, gracias a sus robustas reservas fiscales y al mantenimiento de sólidos ingresos por exportaciones petroleras, a pesar del impacto económico generado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.

Según el informe publicado el viernes por Fitch, los ingresos derivados del petróleo se han visto beneficiados por precios elevados, que promedian 86 dólares por barril en 2026, y por rutas alternativas de exportación como el oleoducto hacia Fujairah, lo que compensa las interrupciones en el Estrecho de Ormuz. Emiratos Árabes, segunda economía más grande del mundo árabe, cuenta con activos exteriores netos soberanos equivalentes al 164% de su PIB en 2025, uno de los mayores niveles entre los países evaluados por la agencia.

No obstante, Fitch prevé un descenso del PIB real emiratí del 4,8% en 2026, con una contracción del 3,2% en el sector no petrolero y una caída cercana al 7% en Dubái. La salida de EAU de la OPEP y OPEP+ implicará una reducción temporal del 10% en el PIB petrolero, aunque se espera una fuerte recuperación en 2027 cuando se eliminen las cuotas de producción.

Otras naciones del Golfo, como Arabia Saudí,Qatar, Kuwait y Bahréin, también mantienen perspectivas estables en sus calificaciones crediticias, respaldadas por sus activos financieros y sectores energéticos, según Moody´s y S&P Global, aunque advierten sobre los riesgos prolongados derivados del conflicto regional.

Emiratos mantiene sólida calificación crediticia en medio del conflicto entre EEUU e Irán