Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha condenado con dureza el ataque contra la central nuclear de Central Nuclear de Barakah, considerada una de las infraestructuras energéticas más estratégicas del país y uno de los mayores proyectos de energía limpia de Oriente Medio.
El ministro de Industria y Tecnología Avanzada y consejero delegado de ADNOC, Sultan Ahmed Al Jaber, calificó el incidente como “un ataque terrorista contra un proyecto pacífico” y reafirmó que las operaciones de la planta continuarán con normalidad.
A través de un mensaje publicado en X, Al Jaber defendió que Barakah fue construida “con los más altos estándares de seguridad” y recordó que la instalación suministra electricidad a hogares, hospitales e industrias de todo el país.
“El ataque contra Barakah es un ataque al derecho de cualquier nación a construir, progresar y proporcionar energía limpia a su población”, afirmó el ministro emiratí.
Barakah, símbolo de la estrategia energética de Emiratos
La planta nuclear de Barakah representa uno de los pilares de la transición energética impulsada por Emiratos Árabes Unidos en los últimos años. El complejo ha sido clave en la apuesta del país por diversificar su matriz energética y reducir emisiones contaminantes sin renunciar al crecimiento industrial.
Las autoridades emiratíes no han detallado por el momento el alcance del ataque ni posibles daños en las instalaciones, aunque Al Jaber insistió en que la central “seguirá funcionando”.
El dirigente también lanzó un mensaje político de resistencia y continuidad frente a cualquier amenaza contra las infraestructuras estratégicas del país.
“Emiratos seguirá construyendo. Nuestra determinación solo se hace más fuerte”, concluyó.
