30 de enero de 2026, 8:31
Emiratos Árabes Unidos ha dado un paso significativo en la protección de los menores en línea con la reciente aprobación de una nueva Ley de Seguridad Digital Infantil. Esta legislación busca cambiar el paradigma de reacción ante el daño a una estrategia de prevención que coloca la responsabilidad en las plataformas digitales y establece expectativas claras para los padres.
Los expertos advierten que esta ley no multa ni castiga a los padres por el comportamiento en línea de sus hijos, sino que les exige ejercer una supervisión razonable. Entre las medidas prácticas que se recomiendan, se destacan el uso de controles parentales, la revisión de aplicaciones y juegos, así como el diálogo constante sobre seguridad digital.
Según Syed Aizad, investigador de Acronis TRU, es fundamental que las plataformas protejan la privacidad de los menores y procesen solo los datos necesarios para garantizar su seguridad. Además, las cuentas de adultos no deben ser compartidas con menores, ya que esto podría eludir las protecciones existentes.
La ley también redefine qué se considera contenido "dañino", abarcando desde material explícito hasta ejemplos de comportamientos nocivos que pueden afectar el bienestar de los niños. Greenstreet, experto en ciberseguridad, subraya que la nueva normativa busca limitar la exposición a contenido perjudicial y fomentar entornos digitales más seguros.
Aunque los cambios pueden no ser inmediatamente evidentes para los menores, se espera que su experiencia en línea sea más segura, con un acceso restringido a contenido inapropiado y un mejor manejo de los datos personales. La ley invita a los padres a convertirse en guías proactivas en lugar de autoridades restrictivas, fomentando un ambiente de comunicación abierta sobre el uso responsable de la tecnología.
Los expertos advierten que esta ley no multa ni castiga a los padres por el comportamiento en línea de sus hijos, sino que les exige ejercer una supervisión razonable. Entre las medidas prácticas que se recomiendan, se destacan el uso de controles parentales, la revisión de aplicaciones y juegos, así como el diálogo constante sobre seguridad digital.
Según Syed Aizad, investigador de Acronis TRU, es fundamental que las plataformas protejan la privacidad de los menores y procesen solo los datos necesarios para garantizar su seguridad. Además, las cuentas de adultos no deben ser compartidas con menores, ya que esto podría eludir las protecciones existentes.
La ley también redefine qué se considera contenido "dañino", abarcando desde material explícito hasta ejemplos de comportamientos nocivos que pueden afectar el bienestar de los niños. Greenstreet, experto en ciberseguridad, subraya que la nueva normativa busca limitar la exposición a contenido perjudicial y fomentar entornos digitales más seguros.
Aunque los cambios pueden no ser inmediatamente evidentes para los menores, se espera que su experiencia en línea sea más segura, con un acceso restringido a contenido inapropiado y un mejor manejo de los datos personales. La ley invita a los padres a convertirse en guías proactivas en lugar de autoridades restrictivas, fomentando un ambiente de comunicación abierta sobre el uso responsable de la tecnología.
