miércoles. 11.02.2026
Con la llegada del Ramadán, un creciente número de residentes de Emiratos Árabes Unidos elige distanciarse del bullicio festivo y optar por momentos de calma y reflexión. Este año, Ahmed Ali, un emprendedor de Dubai, planea pasar la segunda Ashra en Seychelles, priorizando la desconexión sobre las actividades típicas del mes sagrado.

“Se trata de reconectarse con un propósito”, afirmaba Ali, quien ha seguido esta estructura durante cinco años. Su rutina durante el Ramadán se centra en la oración, la lectura del Corán y la meditación, dejando de lado las distracciones digitales.

Los hoteleros en Emiratos y Seychelles han notado esta tendencia, describiendo el Ramadán como un periodo que invita a los viajeros a buscar espacios de tranquilidad y reflexión. Jason Kladidis, gerente del Hilton Seychelles, destaca un aumento en el interés de los residentes de EAU por destinos que ofrecen calma y conexión con la naturaleza.

Jawad Saade, del Hilton Dubai Creek, señala que la búsqueda de estancias pacíficas en la ciudad también ha aumentado, permitiendo a los huéspedes disfrutar de la esencia espiritual del mes.

Lejos de ser solo un viaje tradicional, estos retiros proporcionan beneficios psicológicos, como lo indica el doctor Amir Javaid, psiquiatra consultor. “La reducción de estímulos externos ayuda a estabilizar el estrés y promueve la claridad mental”.

En este contexto, el Itikaf, un retiro espiritual en los últimos días del Ramadán, sigue siendo esencial. El jeque Ayaz Houze resalta la importancia de la meditación y la adoración en esta práctica.

Desde casas de campo en Ras Al Khaimah hasta las oraciones en Medina, la necesidad de desconexión y claridad es cada vez más apreciada por los musulmanes en este mes sagrado.

El silencio y la reflexión marcan el Ramadán en los residentes de Emiratos Árabes