domingo. 09.08.2026
El Pentágono ha intensificado la presión sobre las empresas de defensa estadounidenses para incrementar la producción de armamento y reponer con urgencia las reservas de municiones agotadas durante el conflicto de cinco meses con Irán, en medio de crecientes preocupaciones por la seguridad nacional.

El portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell, confirmó este sábado los esfuerzos para acelerar la adquisición de capacidades militares, afirmando que el objetivo es garantizar que “las armas que nuestros combatientes necesitan estén disponibles al ritmo que exige la amenaza actual”. Estas medidas se enmarcan dentro de un amplio plan de modernización que precede a la guerra, subrayó Parnell.

En un memorando enviado a los principales líderes de la industria de defensa, el subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, instó a presentar propuestas en un plazo máximo de 21 días para optimizar los tiempos de entrega y aumentar la capacidad de producción. "No podemos aceptar ciclos de desarrollo prolongados", enfatizó Feinberg.

La situación se agrava por la notable caída en los inventarios de interceptores Patriot y THAAD, considerados clave para la defensa aérea de Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio. Según datos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), los arsenales han disminuido entre un 38% y un 65% desde el inicio del conflicto, lo que aumenta los riesgos en caso de nuevos enfrentamientos.

Mientras tanto, un proyecto de ley para ampliar el presupuesto de defensa se enfrenta a la resistencia en el Congreso, donde algunos legisladores critican el manejo de la guerra por parte del presidente Donald Trump. La Casa Blanca busca elevar el gasto militar a 1,5 billones de dólares, pero el estancamiento político pone en duda la aprobación de estas medidas cruciales para la defensa nacional.

Estados Unidos exige a su industria de defensa acelerar la producción de armas ante...