El Gobierno español ha puesto en marcha un operativo para evacuar a ciudadanos españoles en Oriente Medio, mientras establece su postura ante la creciente escalada militar tras los recientes bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán. En declaraciones tras el Consejo de Ministros este martes, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, destacó que la prioridad es garantizar la seguridad de los españoles y evitar una posible espiral de violencia con consecuencias imprevisibles.
Albares subrayó que la actual escalada representa un salto cualitativo y cuantitativo en el conflicto y advirtió que sus efectos pueden trascender la región. En este contexto, enfatizó que cualquier intervención internacional debe alinearse con el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas, condenando también los ataques de represalia lanzados desde Irán.
Respecto a las bases militares de Rota y Morón, el ministro aclaró que España no ha recibido ninguna solicitud formal de Estados Unidos para utilizar estas instalaciones en relación a la ofensiva sobre Irán, descartando así cualquier posible fricción con Washington.Me he reunido de nuevo con Embajadores y encargados de negocios de España en los países de Oriente Medio para abordar la evolución de la situación y de las operaciones de evacuación de los españoles.
— José Manuel Albares (@jmalbares) March 3, 2026
La protección de los españoles es la máxima prioridad. pic.twitter.com/WEGvMQCHPu
Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha activado un dispositivo para facilitar la salida de los aproximadamente 30.000 españoles que se encuentran en distintas naciones del Oriente Medio. Un primer grupo de 175 ciudadanos ha partido desde Abu Dhabi hacia Madrid, y se planean nuevos traslados, especialmente desde Emiratos Árabes Unidos, donde residen cerca de 8.000 españoles.
La situación es más complicada en Irán, donde se encuentran más de 150 personas, y las autoridades están extremando la prudencia debido a las condiciones de seguridad. El Gobierno español ha movilizado recursos aéreos y terrestres, reforzando el personal y material en embajadas y consulados, mientras mantiene abiertos los canales diplomáticos para garantizar la seguridad de los ciudadanos en una región cada vez más inestable.
