El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado una resolución condenando los ataques perpetrados por Irán contra varios países árabes, incluyendo Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Jordania.
Esta medida, impulsada por Baréin en representación de las naciones afectadas, recibió el respaldo de 13 de los 15 miembros del Consejo, con abstenciones por parte de China y Rusia.
La resolución reclama a Irán que cesen de inmediato todas las provocaciones hacia sus vecinos y que respete las normativas del derecho internacional.
El embajador de EE.UU. en la ONU, Mike Waltz, reafirmó el compromiso del país con la integridad territorial de los Estados afectados y criticó las agresiones de Irán.
En contraste, el embajador iraní, Amir Saeid Iravani, descalificó esta decisión del Consejo como una “injusticia flagrante”, argumentando que distorsiona la realidad y pasa por alto las causas del conflicto, al tiempo que señala que establece impunidad para otros actores.
Además, un intento de Rusia de aprobar una resolución más equilibrada, que instaba a “todas las partes” a detener el uso de fuerzas, fue rechazado, lo que refleja las divisiones en la comunidad internacional respecto a la crisis en Oriente Medio, con China apoyando la abstención debido a la percepción de que el conflicto se desató por EE.UU. e Israel.
El conflicto ha provocado graves consecuencias humanitarias, con miles de civiles muertos en Irán y ataques que han dejado decenas de víctimas en los países árabes.
La ONU también ha expresado preocupación por la posible escalada del conflicto en el estratégico estrecho de Ormuz, vital para la navegación internacional y el tráfico de petróleo.
