El vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró que Estados Unidos e Irán han avanzado de manera sustancial en las conversaciones para prorrogar el alto el fuego, según declaraciones recogidas por Khaleej Times. Vance explicó que ambas delegaciones están “puliendo algunos puntos” del borrador y que el diálogo ha sido “constructivo” en las últimas horas.
“Hemos hecho mucho progreso. Esperamos seguir avanzando y que el presidente pueda estar en condiciones de respaldar el acuerdo, pero eso aún está por determinar”, señaló.
Fuentes estadounidenses citadas por medios internacionales apuntaron que Washington y Teherán ya habrían alcanzado un entendimiento preliminar, pendiente de validación política en la Casa Blanca.
Trump mantiene en pausa la aprobación del acuerdo
A pesar del progreso técnico, la Casa Blanca no ha dado luz verde al pacto. Según analistas consultados por prensa estadounidense, Trump quiere revisar las garantías de cumplimiento por parte de Irán, así como el impacto del acuerdo en la seguridad de aliados estratégicos en Oriente Medio. La ausencia de un calendario oficial mantiene la incertidumbre sobre la continuidad del alto el fuego y sobre el margen de maniobra de los mediadores.
Mediación del Golfo y presión internacional
Las negociaciones se desarrollan en un contexto de creciente tensión en la región. Omán y Qatar han actuado como canales discretos entre Washington y Teherán, un papel que ya desempeñaron en rondas anteriores de diálogo indirecto. La Unión Europea ha expresado su apoyo a cualquier iniciativa que contribuya a estabilizar la zona, mientras Naciones Unidas ha advertido de que un fracaso en las conversaciones podría reactivar hostilidades en varios escenarios simultáneos.
En las últimas semanas, incidentes en el Golfo y ataques de milicias vinculadas a Irán contra posiciones estadounidenses han elevado la preocupación internacional. Diplomáticos de la región consideran que un acuerdo sólido podría frenar la escalada y reducir el riesgo de un conflicto mayor.
Un alto el fuego clave para la estabilidad regional
El borrador en discusión busca prolongar la tregua y reforzar los mecanismos de verificación. Incluye compromisos para limitar ataques con drones y misiles, reducir la actividad de grupos armados aliados y establecer canales de comunicación que permitan resolver incidentes sin recurrir a la fuerza. Expertos en seguridad citados por medios estadounidenses sostienen que un acuerdo de este tipo podría aliviar la presión militar en el Golfo y abrir la puerta a un diálogo más amplio sobre estabilidad regional.
