20 de junio de 2026, 8:28
El enviado estadounidense Steve Witkoff y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, se preparan para mantener negociaciones en Suiza con la intención de consolidar un acuerdo regional duradero, tras el alto el fuego alcanzado entre Israel y Hezbolá en Líbano este viernes.
El cese de las hostilidades, mediado por Qatar y Estados Unidos con apoyo indirecto de Irán, ha despejado el camino para que las delegaciones inicien diálogos técnicos orientados a solucionar temas clave como el programa nuclear iraní y la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, cerrado desde el inicio del conflicto en febrero.
Un memorando de entendimiento de 14 puntos firmado esta semana entre Washington y Teherán servirá de base para las conversaciones, que tendrán lugar en la estación suiza de montaña de Bürgenstock. Pese a ello, persisten dudas sobre la viabilidad de un acuerdo integral debido a las tensiones aún latentes en Líbano y las críticas internas en Estados Unidos al pacto provisional.
Fuentes oficiales confirmaron que el alto el fuego en Líbano entró en vigor a las 16.00 hora local (13:00 GMT), tras días de intensos combates que han dejado decenas de muertos y heridos. Según el Ministerio de Salud libanés, los recientes ataques aéreos israelíes ocasionaron 47 muertes y 97 heridos, mientras que Israel informó la pérdida de cuatro soldados en enfrentamientos.
El conflicto comenzó el pasado 2 de marzo, cuando Hezbolá, grupo respaldado por Irán, lanzó ataques contra Israel, desatando una dura ofensiva israelí en el sur de Líbano. Aunque las partes han acordado cesar las operaciones militares, Israel mantiene tropas en la frontera norte y asegura no formar parte del pacto entre Estados Unidos e Irán.
Araqchi tiene previsto llegar a Suiza este sábado para reunirse con Witkoff y Jared Kushner, quien se encuentra en el país desde la semana pasada. La Casa Blanca, por su parte, no ha respondido a las consultas sobre los objetivos y alcance de estas negociaciones.
En un intento por reforzar el alto el fuego, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, conversó con el presidente libanés, Joseph Aoun, afirmando que la desmilitarización de Hezbolá es indispensable para la estabilidad regional. Asimismo, anunció una nueva ronda de negociaciones entre Israel y Líbano, previstas para iniciarse el 23 de junio en Washington.
Paralelamente, el impacto económico del conflicto continúa siendo significativo, con fluctuaciones en los precios del crudo Brent, que ha registrado una caída semanal del 8% tras el acuerdo en Líbano. De concretarse el pacto, Irán obtendría beneficios económicos sustanciales, incluido el alivio de sanciones y el desbloqueo de activos valorados en decenas de miles de millones de dólares, además de la creación de un fondo de reconstrucción por valor de 300.000 millones de dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el acuerdo provisional frente a críticas republicanas, destacando que Irán se encuentra en una posición debilitada tras meses de guerra. "No nos reunimos por desesperación, Irán lo hizo. Cumpliremos los 60 días. ¡No recibirán ni un centavo!", remarcó el mandatario en redes sociales.
La comunidad internacional sigue con atención la evolución de las negociaciones, mientras los esfuerzos por alcanzar la paz en Oriente Medio cobran renovado impulso.
El cese de las hostilidades, mediado por Qatar y Estados Unidos con apoyo indirecto de Irán, ha despejado el camino para que las delegaciones inicien diálogos técnicos orientados a solucionar temas clave como el programa nuclear iraní y la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, cerrado desde el inicio del conflicto en febrero.
Un memorando de entendimiento de 14 puntos firmado esta semana entre Washington y Teherán servirá de base para las conversaciones, que tendrán lugar en la estación suiza de montaña de Bürgenstock. Pese a ello, persisten dudas sobre la viabilidad de un acuerdo integral debido a las tensiones aún latentes en Líbano y las críticas internas en Estados Unidos al pacto provisional.
Fuentes oficiales confirmaron que el alto el fuego en Líbano entró en vigor a las 16.00 hora local (13:00 GMT), tras días de intensos combates que han dejado decenas de muertos y heridos. Según el Ministerio de Salud libanés, los recientes ataques aéreos israelíes ocasionaron 47 muertes y 97 heridos, mientras que Israel informó la pérdida de cuatro soldados en enfrentamientos.
El conflicto comenzó el pasado 2 de marzo, cuando Hezbolá, grupo respaldado por Irán, lanzó ataques contra Israel, desatando una dura ofensiva israelí en el sur de Líbano. Aunque las partes han acordado cesar las operaciones militares, Israel mantiene tropas en la frontera norte y asegura no formar parte del pacto entre Estados Unidos e Irán.
Araqchi tiene previsto llegar a Suiza este sábado para reunirse con Witkoff y Jared Kushner, quien se encuentra en el país desde la semana pasada. La Casa Blanca, por su parte, no ha respondido a las consultas sobre los objetivos y alcance de estas negociaciones.
En un intento por reforzar el alto el fuego, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, conversó con el presidente libanés, Joseph Aoun, afirmando que la desmilitarización de Hezbolá es indispensable para la estabilidad regional. Asimismo, anunció una nueva ronda de negociaciones entre Israel y Líbano, previstas para iniciarse el 23 de junio en Washington.
Paralelamente, el impacto económico del conflicto continúa siendo significativo, con fluctuaciones en los precios del crudo Brent, que ha registrado una caída semanal del 8% tras el acuerdo en Líbano. De concretarse el pacto, Irán obtendría beneficios económicos sustanciales, incluido el alivio de sanciones y el desbloqueo de activos valorados en decenas de miles de millones de dólares, además de la creación de un fondo de reconstrucción por valor de 300.000 millones de dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el acuerdo provisional frente a críticas republicanas, destacando que Irán se encuentra en una posición debilitada tras meses de guerra. "No nos reunimos por desesperación, Irán lo hizo. Cumpliremos los 60 días. ¡No recibirán ni un centavo!", remarcó el mandatario en redes sociales.
La comunidad internacional sigue con atención la evolución de las negociaciones, mientras los esfuerzos por alcanzar la paz en Oriente Medio cobran renovado impulso.
