14 de agosto de 2026, 8:51
El Tribunal de Delitos Menores del emirato de Sharjah ha condenado a un árabe a un mes de cárcel y ordenó su deportación inmediata tras cumplir la sentencia, luego de declararlo culpable de blasfemia.
El caso se originó cuando un ciudadano denunció ante la policía que, durante una llamada telefónica con el acusado, la discusión escaló hasta convertirse en un altercado verbal en el que se profirieron repetidos insultos contra Dios. La denuncia estuvo respaldada por una grabación de audio presentada como prueba ante las autoridades competentes.
Durante el procedimiento judicial, el acusado admitió los hechos, argumentando que sus palabras fueron resultado de un estado de ira y agitación emocional y que no actuó con intención deliberada.
Tras analizar las pruebas aportadas y escuchar la defensa del acusado, el tribunal concluyó que este había cometido el delito de blasfemia y emitió su condena. Según la sentencia, el hombre permanecerá encarcelado durante un mes y posteriormente será deportado del país.
El veredicto reafirma el compromiso de las autoridades locales con la aplicación estricta de las leyes sobre blasfemia y el respeto a las creencias religiosas en Emiratos Árabes Unidos.
El caso se originó cuando un ciudadano denunció ante la policía que, durante una llamada telefónica con el acusado, la discusión escaló hasta convertirse en un altercado verbal en el que se profirieron repetidos insultos contra Dios. La denuncia estuvo respaldada por una grabación de audio presentada como prueba ante las autoridades competentes.
Durante el procedimiento judicial, el acusado admitió los hechos, argumentando que sus palabras fueron resultado de un estado de ira y agitación emocional y que no actuó con intención deliberada.
Tras analizar las pruebas aportadas y escuchar la defensa del acusado, el tribunal concluyó que este había cometido el delito de blasfemia y emitió su condena. Según la sentencia, el hombre permanecerá encarcelado durante un mes y posteriormente será deportado del país.
El veredicto reafirma el compromiso de las autoridades locales con la aplicación estricta de las leyes sobre blasfemia y el respeto a las creencias religiosas en Emiratos Árabes Unidos.
