miércoles. 24.04.2024

El futbolista neerlandés Quincy Promes, que milita en el Spartak Moscú de la liga rusa y llegó a jugar en 2018 en España, concretamente en el Sevilla, ha sido detenido por la policía en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, y es reclamado por la Justicia de su país acusado de narcotráfico.

"El ciudadano neerlandés, Quincy Promes, fue detenido el jueves y trasladado a una comisaría de policía", informó este viernes la policía emiratí. Mientras, la Fiscalía neerlandesa confirmó que el ex futbolista del Sevilla y el Ajax fue detenido en el mismo aeropuerto por una coincidencia, por una infracción cometida en Emiratos, y no en respuesta a la solicitud de extradición.

El jugador ya ha sido puesto en libertad, al parecer, aunque no puede abandonar por el momento territorio de  Emiratos. Medios deportivos extranjeros precisaron que el motivo del arresto pudo ser una infracción de tráfico, lo que le impedirá jugar con su equipo el primer partido de liga tras la pausa invernal, sin hacer mención a esa posible extradición a Países Bajos.

El Spartak, equipo dirigido por el español Guillermo Abascal, se enfrentará este sábado al todopoderoso Zenit en San Petersburgo, y no podrá contar con uno de sus mayores baluartes ofensivos. Por ese motivo, el Spartak anunció que adoptará una sanción disciplinaria contra el jugador de 32 años, que ha marcado 114 goles con la camiseta del equipo moscovita, ocho en la actual temporada.

Países Bajos no tiene un acuerdo de extradición con Rusia, pero sí con Emiratos Árabes, lo que allanaría el camino para su entrega a las autoridades de su país aunque aún no se haya producido. A mediados de febrero un tribunal neerlandés condenó en rebeldía a Promes a seis años de prisión por su implicación en el tráfico de más de 1.350 kilos de cocaína en dos cargamentos que viajaron desde Brasil hacia el puerto belga de Amberes en enero de 2020.

El año pasado la Justicia neerlandesa también sentenció a Promes a un año y medio de prisión por apuñalar y "causar graves lesiones físicas" a su primo en una rodilla durante una fiesta familiar en julio de 2020. El Ajax, club en el que jugaba el internacional neerlandés cuando fue detenido en 2020, lo vendió dos meses después al Spartak de Moscú por 8,5 millones de euros más variables, casi la mitad de los 15,7 más variables que pagó al Sevilla por su pase en la 18/19.

Detenido en Dubai el futbolista Quincy Promes, perseguido por la justicia neerlandesa
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