viernes. 21.06.2024

Más de 180.000 personas de 200 nacionalidades presenciaron en Abu Dhabi la primera misa oficiada por un pontífice en la Península Arábiga.

El recinto reservado para la ocasión no fue suficiente para dar cabida a todos los fieles que atendieron a la misa, por lo que la organización tuvo que desplegar, junto a los aparcamientos del estadio, pantallas y sillas para acomodar a todos los asistentes.

Con las banderas alzadas, los participantes aclamaron al Papa Francisco, quien se trasladó en el 'papamóvil' por todo el recinto para saludar a los fieles.

Durante la homilía el papa Francisco recordó como vivió Jesús e hizo un llamamiento a todos los presentes para que buscaran su “amor humilde”.

“Miremos cómo vivó Jesús: pobre de cosas y rico de amor, devolvió la salud a muchas vidas, pero no se ahorró la suya. Vino para servir y no para ser servido; nos enseñó que no es grande quien tiene, sino quien da”.

Asimismo destacó la importancia de vivir “nuestra vida” siguiendo la “ruta de vida de las bienaventuranzas, que no exigen acciones sobrehumanas, sino que imitemos a Jesús cada día”.

También hizo alusión al gran número de nacionalidades diferentes que conviven en Emiratos Árabes Unidos y que hoy participaron en la misa.

Sois un coro compuesto por una variedad de naciones, lenguas y ritos; una diversidad que el Espíritu Santo ama y quiere armonizar cada vez más, para hacer una sinfonía. Esta alegre sinfonía de la fe es un testimonio que dais a todos y que construye la Iglesia”, manifestó.

Para vosotros no es fácil vivir lejos de casa y quizá sentir la ausencia de las personas más queridas y la incertidumbre por el futuro. Pero el Señor es fiel y no abandona a los suyos”, recalcó.

“El Señor está cerca. Frente a una prueba o a un período difícil, podemos pensar que estamos solos, incluso después de estar tanto tiempo con el Señor. Pero en estos momentos, aún si no interviene rápidamente, él camina a nuestro lado y si seguimos adelante, abrirá una senda nueva”, dijo.

TESTIMONIOS DE LA COMUNIDAD HISPANA

Hasta la misa del Papa Francisco en Abu Dhabi se han desplazado personas de diferentes países del Golfo e incluso de Estado Unidos.

Es el caso del colombiano Vladimir Naranjo, quien desembarcó la pasada noche del lunes en la capital emiratí tan sólo para asistir a la misa del Santo Padre.

Naranjo, quien solicitó su pase a la misa por la página web oficial de la visita del Papa a Abu Dhabi, dijo que el Papa “es un ejemplo de humildad de paz y amor. Que haya venido por primera vez a Emiratos Árabes Unidos muestra su nivel de tolerancia y el mensaje que quiere lanzar al mundo, no sólo a los católicos”.

Junto a Naranjo estaba el también colombiano César Góngora, quien trabaja en el sector petrolero en Kuwait y que consiguió su acceso a la misa a través de la catedral del país en el que reside.

“He venido junto a mi esposa y otros 85 cristianos desde Kuwait para al Papa”, afirmó Naranjo.

En Emiratos Árabes Unidos un millón de personas son católicas, la mayoría de nacionalidad filipina e india, seguida por la árabe.

Jithin Jose Peedikayic, procedente de la India y residente en Emiratos Árabes Unidos desde hace cuatro años, dijo a EL CORREO que ha tenido que permanecer en marcha toda la noche para poder acudir a la misa.

“Es la primera vez que voy a ver a un Papa y estoy muy ilusionado”, dijo.

La comunidad católica hispana en Emiratos Árabes es la novena en número y en la Catedral de San José de Abu Dhabi hay 200 familias registradas.

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