martes 18/1/22

¿Profundo deseo de escapar del ardiente verano del Golfo?

Château St. Gerlach ofrece en la milenaria ciudad de Maastricht un remanso verde de historia, lujo y paz con temperaturas de 25 grados
Vista aérea de los edificios y jardines de Château St. Gerlach. (Cedida)
Vista aérea de los edificios y jardines de Château St. Gerlach. (Cedida)

Ahora que estamos en tiempo de vacaciones de verano y que aprieta el calor en Emiratos Árabes Unidos (EAU) y resto de países del Golfo -muchos días se alcanzan los 50 grados-, buscar un destino relajante y con clima más amable es una necesidad para los residentes en la región. Y si además incluye historia y cultura y se encuentra en el corazón de la vieja Europa, el atractivo aumenta por momentos.

Imagínense todo lo anterior mientras se disfruta de un verdadero palacio, de sus salones, de sus habitaciones, de sus jardines, de sus restaurantes, de sus actividades. Hay lugar para un gran sueño. Pero para un sueño que se puede convertir fácilmente en realidad, ya que lo tiene a un sólo click en Château St. Gerlach, exclusivo establecimiento dirigido por Harmen Silver.

Se encuentra ubicado en el valle del Geul y la reserva de Ingendael en los alrededores de la milenaria ciudad holandesa de Maastricht, un rincón a orillas del río Mosa ya en el extremo sur de los Países Bajos y entre Bélgica y Alemania (ver localización).

El parque inmenso, el viñedo, el jardín de plantas aromáticas, el huerto, la rosaleda y la iglesia decorada con espléndidos frescos del siglo XVIII forman un escenario encantador en torno al castillo cuyo origen se remonta al 1200, en un monasterio que acogía a los que venían en peregrinación a la ermita Gerlach de Houthem.

En Château St. Gerlach, miembro de la cadena Relais & Châteaux y que tiene como responsable de Relaciones Públicas y Marketing a Astrid Moobers, las habitaciones, instaladas en la antigua alquería, cuentan con vistas a los jardines barrocos. El restaurante, que conserva su marco aristocrático, sirve cocina francesa y el Bistrot de Liège ofrece especialidades regionales en un ambiente más informal.

La máxima de obligado cumplimiento es que no existe una auténtica experiencia Relais & Châteaux sin el placer de una buena mesa. La cocina es mucho más que una tradición, es un compromiso, el de hombres y mujeres que la conciben y la ponen en práctica introduciéndola plenamente en su cultura local. Estos talentosos artesanos ejercen su arte con el propósito de respetar el entorno y el bienestar.

La presencia del Maître de Maison se percibe por todas partes: su personalidad y su visión son como la llave maestra de un Relais & Châteaux. Estará encantado de compartir con cada huésped lo que le une a sus raíces, su cultura y su tierra, y le transmitirá, como lo haría con un miembro de su familia, las claves de su universo.

De hecho, la hospitalidad es uno de los factores que hacen que la experiencia vivida sea única. Los anfitriones actúan guiados por la pasión de compartir. Cada uno está plenamente comprometido con la forma de acoger y de cuidar a los clientes, siempre con el corazón, de forma espontánea, cálida y generosa, creando así una complicidad afectiva.

De Château St. Gerlach se puede disfrutar en familia ya que ofrece actividades para grandes y pequeños en las que serenidad, juegos, exploración... son las palabras clave. Además, cuenta con una espectacular piscina interior digna de jeques para disfrutar en todas las épocas del año.

Y también hay sitio para el romanticismo. Durante su estancia en pareja el establecimiento asegura un auténtico momento de intimidad compartido en un, por ejemplo, fin de semana idílico.

Si quiere escapar cuanto antes del ardiente verano del Golfo Arábigo, está a tiempo de hacerlo en un lugar de ensueño en el que las temperaturas oscilan en julio y agosto entre los 10 grados de miníma y los 25 de máxima. ¿Lo imagina? 

¿Profundo deseo de escapar del ardiente verano del Golfo?
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