domingo. 26.04.2026

El colombiano que habita en la cara oculta de la Luna

La Unión Astronómica Internacional en 1970 reconoció la labor de Julio Garavito Armero bautizando uno de los cráteres lunares con su nombre
Billete colombiano de 20.000 pesos con la imagen de Julio Garavito.
Billete colombiano de 20.000 pesos con la imagen de Julio Garavito.

La misión Artemis II de la NASA, nos ha traído una buena noticia al mundo, en medio de tanta guerra, destrucción y violencia. Una de las novedades, es que los astronautas pasaron y fotografiaron lo que se denomina la cara oculta de la Luna. Aunque para ser justos, las primeras fotografías de esa parte de nuestro satélite ya las había obtenido en 1959, la nave soviética Luna 3.

La valiente tripulación de Artemis II, es inclusiva, a pesar de las directrices de los inquilinos de la Casa Blanca, que han demostrado estar en contra de contar con mujeres, afrodescendientes o minorías en cuadros de mando, por ejemplo en las fuerzas militares en los Estados Unidos. Los tripulantes que afortunadamente regresaron a salvo a sus hogares, registraron a un selenita de origen colombiano quien desde hace varios años, habita en el satélite. Aquí intentaré hacer un resumen de su ejemplar historia.

Julio Garavito Armero, fue un matemático e ingeniero de la Universidad Nacional de Colombia, director del Observatorio Astronómico Nacional. Garavito nació en Bogotá en 1865, su vida transcurrió en un periodo crítico para el país, entre guerras civiles, la pérdida de Panamá y un ambiente que no era el más propicio para cultivar las ciencias. Sin embargo, fue el primer graduado como profesor de matemáticas y a la par que comenzó a trabajar en la facultad como joven maestro, se fue interesando cada vez más por la astronomía.

Como astrónomo se le reconoce su estudio de la Mecánica Celeste, centrado en las fluctuaciones lunares y su influencia en los cambios climáticos, hídricos y orbitales de la Tierra, por su aporte, la Unión Astronómica Internacional en 1970 le reconoció, bautizando uno de los cráteres lunares con su nombre. Garavito integró sus dos grandes pasiones, las matemáticas y el estudio de la Luna, desarrollando ecuaciones que rigen el movimiento lunar alrededor de nuestro planeta.

Julio Garavito también es cercano al Ministerio de Relaciones Exteriores, de una forma insospechada. Siendo director del Observatorio Astronómico, Garavito propuso un plan para medir las longitudes y latitudes del país con métodos astronómicos, participando en la creación de la Oficina de Longitudes que fue la primera en delimitar las fronteras del país con base científica, antecedente de la Dirección de Fronteras, hoy Soberanía Territorial de la Cancillería. Julio Garavito murió de forma temprana en Bogotá, a los 55 años, víctima de tuberculosis.

Para los colombianos que supongan que no conocen a Julio Garavito, antes que hagan esa confesión, es probable que lo lleven en su bolsillo o billetera. El rostro del ingenioso Garavito, se puede observar en la cara principal del billete de veinte mil pesos colombiano, en cuyo reverso se encuentra una imagen de la Luna, temas que seguramente pasan inadvertidos para la mayoría de la gente, por la velocidad de estos tiempos de consumo y comercio, en los cuales, los billetes pasan a velocidades inimaginables de mano en mano y sólo son consultados para ver si no son falsificados. No deja de ser una buena noticia, que en ese papel de circulación permanente, sea la imagen de un matemático la que nos acompaña en nuestras mundanas transacciones. Nos asegura hacer bien las cuentas.

Como dato curioso, la tumba de Garavito en el cementerio central de Bogotá, en donde se encuentran muchos de los colombianos ilustres, se convirtió en objeto de peregrinación, especialmente de trabajadoras sexuales, quienes suelen llevarle flores y frotan los billetes de 20.000 en su lápida, con la convicción que se multiplicará su dinero. Cosas de la Mecánica Terrenal, pero no sé si hay ecuaciones matemáticas que resuelvan esos misterios de la naturaleza humana.

La vida de este colombiano prominente, nos da paso para destacar a varias personas procedentes de Colombia, involucradas en la misión espacial Artemis II que sobrevoló el cráter Garavito y a quienes dedicaremos la próxima columna.

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Dixon Moya es diplomático colombiano de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano El Espectador con sus apellidos literarios, en el cual escribe de todo un poco: http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/ En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y explora el cielo azul en Bluesky como @dixonacostamed.bsky.social.

El colombiano que habita en la cara oculta de la Luna