sábado. 22.06.2024

Emirates está en la etapa final de realizar un pedido con Boeing para el 787 Dreamliner, cuando se prepara para lanzar una asociación histórica con la aerolínea flydubai de bajo coste.

El acuerdo sería ciertamente un duro golpe para Airbus. Emirates canceló su pedido de A380 en 2014 después de expresar su preocupación por el avión y Airbus se ha visto obligado a postergar la entrega de nuevos aviones.

La aerolínea de Dubai habría solicitado entre 50 y 100 aviones de Boeing de fuselaje ancho de tamaño mediano para volar las rutas de medio a largo recorrido. La orden es probable que sea para una mezcla de modelos 787-9 y 787-10, según la prensa de la aviación. Emirates estaría decidiendo entre el Airbus A350 y el 787 Dreamliner para reemplazar parte de su flota envejecida.

Sin embargo, la compañía se ha negado a comentar cuándo se firmará un acuerdo. Un portavoz de Emirates se negó a divulgar más información este miércoles: "Regularmente observamos los requerimientos de nuestra flota y continuaremos haciéndolo a medida que crezcamos. Por el momento nuestra prioridad es optimizar el uso de ambas flotas para satisfacer las demandas de los clientes".

Saj Ahmad, un consultor de Strategic Aero Research, escribió en su sitio web que la decisión estaba tomada por el Dreamliner y era un "acuerdo hecho" con Boeing. "Emirates va a comprar 787, eso está asegurado. Emirates nunca ha reordenado un jet que cancela. Se canceló el A340-600 en 2006 y nunca lo compró después de eso. Abandonó el A350-900 y el A350-1000 en 2014, y no los comprará nuevo y perder posiciones lucrativas de entrega", explicó el experto al portal Arabian Business.

Los modelos Dreamliners encajan bien con la nueva asociación de Emirates y flydubai, anunciada esta semana. El acuerdo incluye una mayor alineación de horarios y optimización de rutas a más de 200 destinos, atendidos por una flota combinada de 380 aviones, manifestaron las dos aerolíneas en un comunicado este lunes. 

Emirates anunciará su acuerdo de Dreamliner con Boeing, un duro golpe para Airbus