La empresa saudí Neom busca posicionarse como un centro logístico de primer orden con el desarrollo de un corredor comercial que une mercados europeos y del Golfo Arábigo, evitando el Estrecho de Ormuz, cuya reciente interrupción ha evidenciado la necesidad de rutas alternativas. El megaproyecto de 500.000 millones de dólares incluye el puerto de Neom, ubicado en el Mar Rojo, que conecta por tierra y mar a Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Egipto con Europa.
El emirato de Fujairah emerge como un enclave estratégico en este entramado logístico al ofrecer una alternativa fuera del Estrecho de Ormuz, junto con otros puertos como Yanbu, Jeddah y Duqm. La infraestructura portuaria y oleodinámica de Fujairah permite mantener el suministro energético y el transporte de mercancías en tiempos de tensión regional, reforzando así la resiliencia comercial del Golfo.
Según expertos, la atención se centra ahora en proyectos funcionales y sostenibles como Oxagon, ciudad industrial dentro de Neom, y la terminal T1 del puerto saudí, diseñada para recibir los buques más grandes y equipada con tecnología automatizada y energías renovables. Este enfoque responde a la diversificación económica saudí y a la búsqueda de una logística eficiente y menos dependiente del petróleo.
Además, la colaboración entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, con conexiones directas entre Sharjah y Dammam, y la participación de otros puertos clave, buscan reducir tiempos y costes, fortaleciendo un corredor multimodal vital para la estabilidad comercial en la región. Neom y Fujairah configuran así una nueva ruta que aspira a cambiar el mapa logístico de Oriente Medio, consolidándose como nodos fundamentales en un contexto geopolítico complejo.
