9 de febrero de 2026, 8:48
Con el inicio inminente del Ramadán, previsto para el 19 de febrero, Emiratos Árabes Unidos se preparan para un mes sagrado que transforma las dinámicas diarias de sus habitantes, tanto musulmanes como no musulmanes. Este periodo es especialmente significativo para la comunidad islámica, que se dedica al ayuno desde el amanecer hasta el atardecer, así como a la oración y la reflexión.
Durante el Ramadán, se anima a los residentes y visitantes a ser respetuosos con quienes ayunan, evitando comer, beber o masticar chicle en público. Aunque algunos emiratos no imponen restricciones estrictas sobre el consumo de alimentos durante el día, muchos restaurantes continúan abiertos para atender a quienes no están en ayuno, habilitando áreas designadas para este propósito.
Los horarios de los centros comerciales y supermercados también se ajustan, con extensiones en su apertura nocturna para facilitar las compras y la preparación de la comida de Iftar, que marca el final del ayuno diario. Asimismo, es habitual que los musulmanes se saludan mutuamente con expresiones como "Ramadan Kareem" o "Ramadan Mubarak".
En el ámbito laboral, es recomendable que los empleadores eviten programar reuniones cerca de la hora del Iftar, reconociendo que muchos empleados pasarán este momento con sus familias. La sensibilidad hacia el bienestar espiritual y físico de los trabajadores es fundamental durante este mes.
Con menor carga de trabajo y un enfoque renovado en la vida familiar y comunitaria, se exhorta a todos a mostrar paciencia y consideración, entendiendo que el Ramadán es un tiempo de compasión, tolerancia y reflexión.
Durante el Ramadán, se anima a los residentes y visitantes a ser respetuosos con quienes ayunan, evitando comer, beber o masticar chicle en público. Aunque algunos emiratos no imponen restricciones estrictas sobre el consumo de alimentos durante el día, muchos restaurantes continúan abiertos para atender a quienes no están en ayuno, habilitando áreas designadas para este propósito.
Los horarios de los centros comerciales y supermercados también se ajustan, con extensiones en su apertura nocturna para facilitar las compras y la preparación de la comida de Iftar, que marca el final del ayuno diario. Asimismo, es habitual que los musulmanes se saludan mutuamente con expresiones como "Ramadan Kareem" o "Ramadan Mubarak".
En el ámbito laboral, es recomendable que los empleadores eviten programar reuniones cerca de la hora del Iftar, reconociendo que muchos empleados pasarán este momento con sus familias. La sensibilidad hacia el bienestar espiritual y físico de los trabajadores es fundamental durante este mes.
Con menor carga de trabajo y un enfoque renovado en la vida familiar y comunitaria, se exhorta a todos a mostrar paciencia y consideración, entendiendo que el Ramadán es un tiempo de compasión, tolerancia y reflexión.
