7 de febrero de 2026, 12:24
Con la llegada del Ramadán, que se espera comience el 19 de febrero de 2026, las familias de Emiratos Árabes Unidos se preparan para adaptaciones en la rutina escolar. Las instituciones educativas están en contacto con los padres para anticipar cambios en horarios, actividades y evaluaciones, todo en beneficio del bienestar de estudiantes y personal.
En la Escuela Ambassador, la directora Sheela Menon enfatizó la importancia de adaptar el horario escolar. "Las clases se llevarán a cabo de 7.30 a 12.30 horas durante la semana y finalizarán a las 11.30 horas los viernes, permitiendo así que los estudiantes puedan gestionar su ayuno de manera cómoda", comentó. Además, la celebración del Iftar en la escuela se convierte en un momento significativo para la reflexión comunitaria.
La planificación anticipada es clave para evitar sobrecargar a los estudiantes. "Nos aseguramos de que todas las evaluaciones y proyectos se comuniquen con tiempo, para que la comunidad celebre el Ramadán en su esencia", agregó Menon. En esta línea, David Williams, director de Regent International School, subrayó la necesidad de un enfoque flexible y respetuoso hacia las necesidades de los alumnos y del personal.
En la Academia Americana para Niñas, la directora Lisa Johnson consideró el Ramadán como un periodo de alegría y comunidad, destacando actividades que refuerzan valores como la generosidad. "Iniciativas como Hag Al Laila y nuestro intercambio de amigos secretos contribuyen a crear un ambiente festivo y cohesivo", concluyó.
El bienestar escolar prevalece mientras las comunidades se preparan para celebrar el mes sagrado con unidad y respeto.
En la Escuela Ambassador, la directora Sheela Menon enfatizó la importancia de adaptar el horario escolar. "Las clases se llevarán a cabo de 7.30 a 12.30 horas durante la semana y finalizarán a las 11.30 horas los viernes, permitiendo así que los estudiantes puedan gestionar su ayuno de manera cómoda", comentó. Además, la celebración del Iftar en la escuela se convierte en un momento significativo para la reflexión comunitaria.
La planificación anticipada es clave para evitar sobrecargar a los estudiantes. "Nos aseguramos de que todas las evaluaciones y proyectos se comuniquen con tiempo, para que la comunidad celebre el Ramadán en su esencia", agregó Menon. En esta línea, David Williams, director de Regent International School, subrayó la necesidad de un enfoque flexible y respetuoso hacia las necesidades de los alumnos y del personal.
En la Academia Americana para Niñas, la directora Lisa Johnson consideró el Ramadán como un periodo de alegría y comunidad, destacando actividades que refuerzan valores como la generosidad. "Iniciativas como Hag Al Laila y nuestro intercambio de amigos secretos contribuyen a crear un ambiente festivo y cohesivo", concluyó.
El bienestar escolar prevalece mientras las comunidades se preparan para celebrar el mes sagrado con unidad y respeto.
