7 de febrero de 2026, 11:19
Un tribunal penal de Dubai ha condenado a un africano de 41 años a cinco años de prisión tras hallarlo culpable de hacerse pasar por un funcionario judicial, proferir amenazas y obtener fraudulentamente más de 3,15 millones de dirhams de una mujer a través de plataformas en línea.
La sentencia, emitida por el tribunal local, también incluye la orden de reembolso de 3.154.731 dirhams, la confiscación del dispositivo electrónico utilizado para cometer el delito y la eliminación de todos los datos digitales relacionados con la estafa. Además, el tribunal ha determinado que el acusado será deportado al finalizar su condena.
Los hechos comenzaron cuando el hombre contactó a la víctima a través de una red social que promovía propuestas de matrimonio. Utilizando una identidad falsa, se presentó como un ciudadano emiratí con empleo en un sector offshore y prometió casarse con ella. Una vez ganada su confianza, intensificó el engaño mediante WhatsApp, donde se hizo pasar por un juez, enviándole mensajes amenazantes sobre arrestos y acciones legales si no transfería dinero a la cuenta indicada por él.
Bajo la presión de estas supuestas amenazas y temiendo graves consecuencias, la mujer accedió a las demandas del estafador y, con el tiempo, transfirió cantidades significativas de dinero, acumulando la pérdida total de más de 3,15 millones de dirhams, según la fiscalía.
Los investigadores destacaron que el acusado utilizó tácticas de suplantación e intimidación para forzar a la víctima a realizar los pagos. La evidencia digital, incluyendo mensajes de WhatsApp y registros de transferencias, corroboraron el modus operandi del fraudulento plan.
El fallo subraya la severidad de las sanciones impuestas a quienes abusan de plataformas digitales para cometer fraudes. Las autoridades han reiterado la importancia de no ceder ante amenazas y verificar la identidad de quienes solicitan dinero, especialmente si implican reclamos de autoridad.
La sentencia, emitida por el tribunal local, también incluye la orden de reembolso de 3.154.731 dirhams, la confiscación del dispositivo electrónico utilizado para cometer el delito y la eliminación de todos los datos digitales relacionados con la estafa. Además, el tribunal ha determinado que el acusado será deportado al finalizar su condena.
Los hechos comenzaron cuando el hombre contactó a la víctima a través de una red social que promovía propuestas de matrimonio. Utilizando una identidad falsa, se presentó como un ciudadano emiratí con empleo en un sector offshore y prometió casarse con ella. Una vez ganada su confianza, intensificó el engaño mediante WhatsApp, donde se hizo pasar por un juez, enviándole mensajes amenazantes sobre arrestos y acciones legales si no transfería dinero a la cuenta indicada por él.
Bajo la presión de estas supuestas amenazas y temiendo graves consecuencias, la mujer accedió a las demandas del estafador y, con el tiempo, transfirió cantidades significativas de dinero, acumulando la pérdida total de más de 3,15 millones de dirhams, según la fiscalía.
Los investigadores destacaron que el acusado utilizó tácticas de suplantación e intimidación para forzar a la víctima a realizar los pagos. La evidencia digital, incluyendo mensajes de WhatsApp y registros de transferencias, corroboraron el modus operandi del fraudulento plan.
El fallo subraya la severidad de las sanciones impuestas a quienes abusan de plataformas digitales para cometer fraudes. Las autoridades han reiterado la importancia de no ceder ante amenazas y verificar la identidad de quienes solicitan dinero, especialmente si implican reclamos de autoridad.
