La exministra y diplomática ecuatoriana Ivonne Baki, que presentó este jueves su candidatura a secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha puesto sobre la mesa su experiencia personal y profesional como base para su labor en favor de la paz mundial.
En una rueda de prensa en la sede de la ONU en Nueva York, Baki recordó su infancia y juventud en Líbano durante la guerra civil, donde vivió bajo bombardeos junto a su familia. “Hago esto porque creo en la paz para las generaciones futuras y también para las actuales”, afirmó.
Baki, que cuenta con doble nacionalidad ecuatoriana y libanesa y fue nominada por el Reino de Tonga, subrayó su extensa trayectoria diplomática, que incluye embajadas en Washington, Qatar, Francia y Mónaco, además de cargos ministeriales en Ecuador.
Durante un diálogo interactivo con otros candidatos ante la Asamblea General, planteó la necesidad de que la ONU evolucione para encontrar soluciones rápidas y justas en conflictos como el de Ucrania, y expresó su compromiso de visitar todos los países afectados si llega a la secretaría general.
Respecto a su relación con Estados Unidos, aseguró mantener un diálogo abierto con todas las naciones y rechazó que Washington influya directamente en la elección.
Asimismo, defendió la importancia de que los países pequeños y las islas tengan voz en la comunidad internacional, y se definió como ciudadana del mundo comprometida con un cambio efectivo en la ONU.
