Los ministros de Exteriores de los BRICS finalizaron este viernes su reunión en Nueva Delhi sin alcanzar una posición común sobre la guerra en Oriente Medio, reflejando las diferencias internas del bloque ampliado. La declaración final, emitida bajo la presidencia india, reconoció "diferentes puntos de vista" entre sus miembros respecto al conflicto regional.
El documento mostró la dificultad del grupo, que pasó de cinco a diez integrantes en dos años con la incorporación de Egipto, Etiopía, Irán, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia, para consensuar una postura unificada. Entre las posiciones expresadas destacaron la urgencia de resolver la crisis, el respeto a la soberanía, la promoción del diálogo y la importancia de garantizar el comercio marítimo seguro.
Las tensiones entre Irán y Emiratos Árabes Unidos influyeron en el texto final, que evitó condenas directas contra Estados Unidos o Israel, aunque reconoció el impacto global de la crisis. Las discrepancias también se manifestaron en apartados sobre Gaza y el mar Rojo, añadiendo notas aclaratorias sobre reservas de algunos miembros.
Pese a las diferencias en materia geopolítica, los ministros lograron consenso en temas económicos, apoyando reformas en instituciones financieras internacionales y rechazando medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional. Esta reunión preparó la próxima cumbre de líderes BRICS prevista para septiembre en Nueva Delhi.
