sábado. 04.07.2026

Las estafas románticas que explotan la imagen del príncipe heredero de Dubái, el jeque Hamdan bin Mohammed Al Maktoum, conocido por su seudónimo Fazza, continúan expandiéndose globalmente, con víctimas atrapadas en una combinación peligrosa de manipulación emocional y tecnología avanzada.

María, empleada doméstica filipina, pensó haber encontrado el amor cuando conoció a un hombre que decía ser el príncipe Fazza en un sitio de citas. "Era como si un hechizo de amor hubiera conectado nuestras mentes", contó a la agencia de noticias AFP. Sin embargo, tras bombardeos constantes de mensajes románticos y una videollamada manipulada, María fue convencida y pagó 1.625 dólares por documentos falsos que abrirían supuestamente puertas a un futuro juntos en Dubái.

Las sospechas surgieron al recibir nuevos pedidos de dinero por reservas de hotel, lo que llevó a la mujer a analizar más detenidamente la página en Facebook del supuesto príncipe. La cuenta, posteriormente eliminada, estaba vinculada a Nigeria. "Vete al infierno, estafador", fue la última frase que ella envió antes de cortar toda comunicación.

Este caso pone de manifiesto un fenómeno utilizado desde hace años: el uso de la imagen de Fazza por organizaciones criminales para cometer fraudes. Perfilaron su acceso a millones de seguidores en redes sociales y, en algunos casos, emplearon tecnología de inteligencia artiricial (IA) avanzada para crear videos manipulados que dan credibilidad al engaño. Estas herramientas permiten replicar movimientos faciales en tiempo real, dificultando la detección de fraudes.

Grupos de concienciación como 'No caigas en la trampa del falso príncipe' han surgido para alertar sobre estas tácticas. Expertos advierten que los avances tecnológicos agravan la situación, haciendo casi imposible distinguir realidad de falsificación en interacciones virtuales.

El jeque no es ni mucho menos la única figura pública cuya identidad ha sido explotada por estafadores. El año pasado, las autoridades francesas iniciaron una investigación para identificar a los delincuentes que se hicieron pasar por Brad Pitt y que robaron 830.000 euros (945.000 dólares) a una mujer.

La Alianza Global contra las Estafas estima que los fraudes románticos contribuyeron significativamente a los 442.000 millones de dólares perdidos globalmente el año pasado, dejando a las víctimas emocionalmente devastadas y financieramente arruinadas.

El 'falso príncipe de Dubái': Estafas románticas alimentadas por tecnología avanzada