5 de mayo de 2026, 8:36
Un tribunal de delitos menores en Dubái sentenció a dos años de prisión seguidos de la deportación a un ciudadano asiático declarado culpable de robar combustible por un valor de apenas 20 dirhams (cinco dólares) de una motocicleta de reparto. El caso subraya la estricta aplicación de la justicia en Emiratos Árabes Unidos, donde la intención delictiva se castiga con severidad sin importar la cantidad sustraída.
El incidente ocurrió en la Zona Industrial 4 de Al Quoz, cuando un repartidor dejó momentáneamente su motocicleta encendida fuera de su lugar de trabajo. Al regresar, descubrió que el vehículo había desaparecido y denunció el hecho ante la policía, dando inicio a una investigación rápida.
La investigación reveló que el acusado condujo la motocicleta hasta un área cercana a un centro comercial, donde, al quedarse sin combustible, utilizó un tubo para extraer gasolina del tanque de la moto robada y cargarla en su propio vehículo. Posteriormente, abandonó la motocicleta y huyó del lugar. El tribunal consideró la acción como un delito grave, enfatizando que la gravedad radica en la intención criminal, independientemente del monto robado.
El incidente ocurrió en la Zona Industrial 4 de Al Quoz, cuando un repartidor dejó momentáneamente su motocicleta encendida fuera de su lugar de trabajo. Al regresar, descubrió que el vehículo había desaparecido y denunció el hecho ante la policía, dando inicio a una investigación rápida.
La investigación reveló que el acusado condujo la motocicleta hasta un área cercana a un centro comercial, donde, al quedarse sin combustible, utilizó un tubo para extraer gasolina del tanque de la moto robada y cargarla en su propio vehículo. Posteriormente, abandonó la motocicleta y huyó del lugar. El tribunal consideró la acción como un delito grave, enfatizando que la gravedad radica en la intención criminal, independientemente del monto robado.
