7 de mayo de 2026, 8:42
El Tribunal de Apelación de Dubái confirmó la condena a tres meses de prisión y una multa de 5,5 millones de dirhams (1,5 millones de dólares) impuesta a un ciudadano árabe declarado culpable de estafar a tres personas de origen asiático mediante inversiones ficticias en un banco inexistente. El acusado engañó a las víctimas con anuncios en redes sociales, una lujosa sede y promesas de altos rendimientos anuales en la supuesta institución financiera 'Jami Bank'.
Las víctimas demandaron civilmente para obtener una indemnización, que el tribunal también respaldó, ordenando el pago de 505.000 dólares a cada una por pérdidas materiales y daños morales, con intereses legales. El fallo rechazó las defensas del acusado y la cláusula arbitral invocada, subrayando que la sentencia penal firme tiene autoridad para resolver la responsabilidad.
El Departamento de Economía y Turismo de Dubái confirmó la inexistencia legal del banco, evidenciando el fraude. La justicia destacó que no solo se perdieron fondos, sino también la oportunidad de inversión y la confianza de los afectados, imponiendo además los costes legales al condenado.
Las víctimas demandaron civilmente para obtener una indemnización, que el tribunal también respaldó, ordenando el pago de 505.000 dólares a cada una por pérdidas materiales y daños morales, con intereses legales. El fallo rechazó las defensas del acusado y la cláusula arbitral invocada, subrayando que la sentencia penal firme tiene autoridad para resolver la responsabilidad.
El Departamento de Economía y Turismo de Dubái confirmó la inexistencia legal del banco, evidenciando el fraude. La justicia destacó que no solo se perdieron fondos, sino también la oportunidad de inversión y la confianza de los afectados, imponiendo además los costes legales al condenado.
