lunes. 15.08.2022

Mercados de corderos, la centenaria seña de identidad que preside el Eid Al Adha

Son visitados estos días por miles de personas que cumplen con la tradición de buscar el mejor ejemplar para celebrar la mayor fiesta anual de los musulmanes
Un vendedor entrega el cordero a su comprador este sábado en el mercado de Ras Al Khaimah. (EL CORREO)
Un vendedor entrega el cordero a su comprador este sábado en el mercado de Ras Al Khaimah. (EL CORREO)

Los mercados de corderos que tienen estos días lugar, en la antesala del Eid Al Adha, se presentan como una oportunidad inmejorable para conocer el Emiratos Árabes Unidos más tradicional. No están en los folletos turísticos. Sin embargo, esta actividad centenaria se celebra en todos los territorios del país, de Abu Dhabi a Ras Al Khaimah y de Dubai a Fujairah

Adentrarse en sus calles, normalmente formadas de manera espontánea por camiones y camionetas, es adentrarse en un ambiente presidido por la búsqueda del cordero más adecuado para celebrar en familia y entre amigos la Fiesta del Sacrificio. Hay de todo: corderos pequeños y grandes; con cuernos y sin cuernos; blancos, marrones y negros; gordos y flacos...

En Ras Al Khaimah el mercado se desarrolla en una explanada situada en la entrada de Nakheel, justo delante de los dos rascacielos con los que cuenta el emirato, que llevan por nombre torres de Julphar. Lo que no quiere decir que se vea mucha modernidad en los alrededores. Al contrario: el aíre que se respira está cargado de tradición e impregnado del obligado olor a cabras y borregos, a neumático recalentado y a gasolina.

Las personas que se arromolinan alrededor de los corderos son de numerosas nacionalidades, pero fundamentalmente en estas celebraciones priman los locales, entre quienes hay quienes venden y también quienes compran. De este negocio no escapa nadie.

Abdallah asegura,mientras atiende a varios apasionados clientes, que los corderos más codiciados, los que todos buscan en Ras Al Khaimah y en otros emiratos, son los que proceden de Jebel Jais, que con casi 2.000 metros es la montaña de mayor altura del país.

"Quien compra un cordero de Jebel Jais sabe que es de buena calidad y que ha recibido la mejor alimentación, por lo que son muy apreciados entre todos", asegura.

Los precios hace tiempo que se encuentran estabilizados y, según comenta otro de los vendedores, Abdel, si son de "primera categoría" oscilan entre los 1.000 dirhams que costaría un cordero grande y los 500 de uno pequeño. Y, muy importante a tener en cuenta, en estas transacciones no se admiten tarjetas de crédito. El pago es en efectivo, como siempre se ha hecho: cartera en mano.

Una vez abonado el cordero es traspasado al comprador, que normalmente lo traslada en un todoterreno hasta el punto donde va a llevar a cabo el sacrificio.

La mayoría de los musulmanes celebra la festividad en sus ciudades y pueblos de residencia. Acuden a las mezquitas para la oración y luego, aquellos que pueden hacerlo, sacrifican y celebran una comida a la que se invitan mutuamente. Con frecuencia suele celebrarse al aire libre en las afueras en una zona abierta llamada ‘musalla’.

Los días de mercado son alegres. Y no todo es negocio. Quienes acuden forman tertulias en sillas de cámping o sentados en el suelo. La amabilidad y la cordialidad preside estas reuniones, a las que invitan, si los ven curioseando por allí, a residentes occidentales para hacerse fotos con ellos por medio de los móviles de última generación que portan los ciudadanos locales más jóvenes.

Esta paz, sin embargo, se ve en ocasiones interrumpida cuando algún cordero más revoltoso decide emprender la huida para escapar del sacrificio. Entonces, las carreras de los propietarios rompen la calma. La imagen que se desprende de estas situaciones es cuando menos curiosa ya que, para intentar ir más rápido, quienes van a la caza y captura del ejemplar huido no dudan en subirse la kandora hasta los muslos y liberarse de las ataduras del traje tradicional para ganar velocidad. Si la operación tiene éxito, todo acaba en risas.

El Eid al Adha es la festividad mayor de los musulmanes y conmemora el pasaje, recogido en el Corán, en el que se muestra la voluntad de Abraham de sacrificar a su hijo Ismael como un acto de obediencia a Dios. Sin embargo, Dios intervino para proporcionarle un cordero y que sacrificara a este animal en lugar de a su hijo.

Esta festividad, cuya fecha no es fija en el calendario gregoriano, tiene lugar el décimo día del mes de Zil-Hajj, lo que sucede 70 días después del Eid al-Fitr, lo que este año está fijado el 11 de agosto en Emiratos Árabes

Mercados de corderos, la centenaria seña de identidad que preside el Eid Al Adha
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